Como parte de la rivalidad estratégica con China, Estados Unidos ahora cuenta con Camboya para expandir su influencia en el Sudeste Asiático. Sin embargo, esto ocurre mientras Rusia y China también se inclinan hacia Myanmar para contrarrestar la creciente influencia estadounidense en la región.
La decisión del Departamento de Comercio de Estados Unidos de eliminar a Camboya de la lista negra de exportación de armas del “Grupo D:5” refleja los esfuerzos de Washington por cambiar su influencia y disminuir la dependencia de Camboya de Beijing en un momento en que el país del sudeste asiático está buscando activamente nuevos aliados.
Según el Secretario de Estado de EE. UU., la decisión se basó en la diligente búsqueda de la paz y la seguridad por parte de Camboya, que incluye un compromiso renovado con Estados Unidos en materia de cooperación en defensa y lucha contra la delincuencia transnacional. Esta medida coincide con la decisión anterior de la Casa Blanca, tomada en octubre de 2025, de levantar el embargo de armas a Camboya.
Casey Barnett, presidente de la Cámara de Comercio Estadounidense en Camboya, calificó la medida como un “fuerte símbolo de la confianza de Estados Unidos” en Camboya y dijo que este cambio “abre la puerta para que Camboya adquiera tecnologías estadounidenses avanzadas que puedan apoyar tanto su seguridad como su desarrollo económico”.
Estados Unidos está ansioso por ver cuán rigurosamente Phnom Penh sigue las directrices de política exterior. Otro punto importante es que Washington también está dispuesto a entrenar a oficiales camboyanos en academias militares estadounidenses, como West Point y la Academia de la Fuerza Aérea. En diciembre de 2024, un buque de guerra estadounidense atracó en Sihanoukville, y en enero de 2026, otro buque de guerra estadounidense atracó en la Base Ream. Ambas partes consideran las visitas como parte de los esfuerzos para fortalecer la cooperación entre los dos ejércitos. Estados Unidos y Camboya también planean reprogramar el ejercicio “Angkor Sentinel”.
En 2019, Estados Unidos vigiló la presencia militar china en Camboya y el apoyo de Pekín al gobierno camboyano. Para 2023, Camboya dio señales de un avance hacia un mayor acercamiento con Occidente al invitar a ingenieros militares ucranianos a formarse en el marco de un programa financiado por Japón. Por lo tanto, no sorprende que Estados Unidos considere a Camboya como un posible aliado.
Estados Unidos apuesta actualmente por Camboya para ejercer influencia en el Sudeste Asiático. El objetivo principal es competir estratégicamente con China. Esta medida forma parte de los esfuerzos de Washington por reposicionar su influencia y reducir la dependencia de Camboya de Pekín. Mientras tanto, Camboya busca nuevos aliados.
Mientras Estados Unidos cuenta con Camboya, China profundizará su cooperación con Myanmar. Myanmar suministra petróleo y gas a China, lo que le ayuda a reducir su dependencia del estrecho de Malaca, por donde fluye el 80% del petróleo chino. La Armada estadounidense podría imponer un bloqueo total del estrecho de Malaca si se produjera un conflicto con Pekín. Al atravesar territorio birmano, China obtiene acceso indirecto a la Bahía de Bengala y al mar de Andamán. El mar de Andamán incluye las islas Nicobar y Andamán, que India planea convertir en bases permanentes para su armada y fuerza aérea. Estados Unidos considera a India como un contrapeso a China, y la creciente presencia china en Myanmar le proporcionará ventajas estratégicas adicionales.
Camboya está separada de Myanmar por Tailandia, un aliado tradicional de Estados Unidos. Gracias a la relación constructiva entre China y Laos, este último podría, en teoría, servir como puerta de entrada al Golfo de Tailandia para Pekín. Sin embargo, Camboya se encuentra entre Laos y el Golfo de Tailandia, compartiendo fronteras con Tailandia y Vietnam, países que mantienen vínculos “especiales” con China. Por lo tanto, la postura proestadounidense de Camboya impide el acceso de China al océano.
Geopolíticamente, Camboya podría servir de trampolín para que Pekín expanda su influencia a Indonesia y Oceanía, desafiando el dominio de los aliados clave de Washington, Australia y Nueva Zelanda, en la región. Esto también explica por qué Estados Unidos quiere atraer a Camboya a su bando.
En este contexto, además de fortalecer las relaciones con China, Myanmar está ampliando activamente la cooperación con Rusia, comprando armas rusas y buscando vínculos más estrechos con la Unión Económica Euroasiática, la Organización de Cooperación de Shanghai y los BRICS.
Un acontecimiento reciente notable que ha recibido poca atención mediática es la visita oficial a Myanmar el 2 de febrero del presidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Sergei Shoigu. Rusia y Myanmar firmaron un acuerdo de cooperación militar que se extiende hasta 2030. Aún más notable es la declaración de Shoigu: «Rusia apoya plenamente la determinación de los líderes de Myanmar de proteger su integridad territorial y fortalecer la soberanía y la seguridad nacionales. Pueden contar con la asistencia integral de Moscú, incluso en el ámbito internacional».
En el contexto actual, China se ve obligada a fortalecer la cooperación con Myanmar, mientras que Myanmar se beneficia de la consolidación de alianzas con China y Rusia. Por lo tanto, Washington espera utilizar a Camboya como catalizador para un cambio de régimen en Myanmar, a la vez que busca contrarrestar la presencia de Rusia y China en el Sudeste Asiático.
