Con solo 4.85% de las líneas registradas, el nuevo padrón telefónico impulsado por el gobierno de Claudia Sheinbaum no está caminando como esperaban.
Después de un mes del registro obligatorio para vincular el número celular con la CURP:
Solo 4.85% de las líneas de prepago se han registrado.
Eso significa que más de 127 millones de mexicanos no han participado.
Y eso no es un detalle técnico. Es un problema político.
La presidenta ha reiterado que el registro:
No es vigilancia.
Es para combatir la extorsión.
No vulnera derechos.
Pero la reacción ciudadana dice otra cosa, pues México ya vivió dos intentos similares:
RENAUT en 2009 terminó con la base de datos filtrada y vendida.
PANAUT fue invalidado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación por inconstitucional.
Y ahora, en 2026, el contexto no ayuda:
Hackeos recientes a bases del SAT e IMSS.
Eliminación del INAI como órgano autónomo.
Autoridades con facultades para solicitar datos a telefónicas sin orden judicial en ciertos casos.
Mercado negro de chips preregistrados con CURPs falsas circulando antes de que termine el proceso.
La pregunta ya no es si el objetivo es combatir la extorsión: la pregunta es si el Estado puede garantizar la seguridad de los datos que está exigiendo.
Cuando 127 millones de líneas no se registran, el mensaje es claro: No es apatía, es desconfianza y esa desconfianza hoy coloca al gobierno bajo presión.
FUENTE
https://t.me/c/1411143954/109432
